Las vías del conocimiento

By | domingo, agosto 01, 2010 Leave a Comment
Según Wagensberg Lubinski, todos percibimos el mundo como una enorme complejidad ininteligible. La vorágine produce entonces una sensación de desasosiego e incertidumbre. Esto es el miedo ancestral a lo desconocido. El miedo y el desasosiego encuentra un claro de luz en el conocimiento y lo reconocible, que tiene como final prioritario elaborar y construir una imagen inteligible de esa complejidad.
Max Sauco

Dependiendo del grado de simplicidad y complejidad de la incógnita, el hombre ha ideado a lo largo de la historia tres vías de conocimiento: la científica, la artística y la divina.



La confirmación de que se revelan como tales, resdide en la búsqueda paralela de un fin, ellas mismas pretenden contruir imágenes mentales acerca de la compleijidad. Cada una de ellas se han sumado a un uso mutuo y contínuo. La incesante relación del arte con las disciplinas científicas y religiosas evidencian que esos territorios fronterizos se desdibujan al antojo y deseo de la mente creadora, pero no por ello se confunden las verdades.

En ocasiones actuando como fuente sirviendo a los fines, y otras en las que el artista se ha nutrido de ellas. La inquietante sensación del inicio, el empeño y la labor del proceso creativo, y el alcance de resultados finales que compensen el esfuerzo, son entre otras, características que las conectan y las define como vías de conocimiento.
En la cultura occidental del siglo XX, la ciencia presume de ser el método que mayor prestigio posee. Sin embargo, para la convicción de estos métodos de conocimiento deben suceder dos principios básicos:
  • - Objetivización, según el cual hay una separación entre la mente pensante y el objeto pensado, y debe existir una diferencia para que el objeto pueda verse sometido con mínimas garantías de objetividad.
  • - Inteligibilidad. Las verdades son transmisibles de una mente a las demás. Las teorías pueden circular y son comunicables por alguna vía de pensamiento.

Llegados a está conclusión, apuntamos hacia un cuadro explicativo del siguiente modo:
  • La Ciencia cumple ambos principios ya que se ocupa del estudio objetivo de las realidades independientemente de la mente. Por otro lado las verdades de la ciencia se transmiten entre creadooras y receptoras mediante un instrumento universal: la razón y el pensamiento lógico.
  • El Arte no cumple con ambos principios del mismo modo. El arte construye imágenes de la complejidad pero no puede llegar a ser objetivo, ya que la matriz de ese producto es siempre otra mente humana. En este caso, mente y objeto se mezclan.
Antoni Tapies

Inteligiblemente, al comunicarse el arte, no se explica nada, sino que el arte se limita a trasmitir. No son verdades universales como las cientifícas, solo son verdades para el artista y quizás para los espectadores que la capten.
  • La Religión no cumple estos dos principios en absoluto. El principio de objetividad no puede verificarse, ya que mente y objetos se fusionan debido a que estos pertenecen a complicsdos círculos de lo humano (excesivamente próximo) y de lo sobrenatural (excesivamente lejano e inasible). El instrumento de comunicación en este caso entre la mente creadora y receptora (Dios visionario y creyente) no depende del pensamiento ni de la razón, sino de la Fe, que nos permite creer (no comprender) verdades de la propia voluntad personal y después de descartar el entendimiento razonable.

Jeff Wall
Por tanto cocluímos en que el arte, a diferencia de la ciencia y la religión, no trata de demostrar ni de disponer una creencia, si no que SEDUCE, ESTIMULA, EMOCIONA, ETC. Es decir, que su fin es intuitivo, y no lógico.
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