Adentro

By | viernes, octubre 08, 2010 Leave a Comment
Pues llegaste de un larguísimo viaje, un gran tiempo sin verte, sin noticias de ti.
Y viniste a mi tierra. Viniste buscándome para quererme, y nos enredamos como raíces que se aman, yo siempre te he deseado asi.
Carne de tu labios míos, piel mezclada, rozada con ternura, tus ojitos muy cerquita de los míos, tu aire nasal haciendo cosquillas en el bigote, empapado de tu olor y de tu abrazo.
En mi casa nos metimos, y entre los susurros de la cama me abriste tu cuerpo desnudo y me metí todo yo adentro, adentro, comiéndome tu cuello a besos..
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