Tres minutos para desmantelar a un racista

By | viernes, junio 03, 2016 Leave a Comment

La facilidad con la que con frecuencia nos topamos información falsa en las redes sociales es sin duda un flaco favor hacia los que hoy están seriamente comprometidos con un periodismo de rigor, de veracidad, credibilidad y sobre todo de hechos contrastados. Esta brecha de la desinformación queda, más si cabe, en ridículo cuando el argumento proviene de una fuente a la que rápidamente se le destapa de racista y sus aportaciones son tan débiles como insustanciales son sus mentiras.


Recientemente he topado con una publicación de un conocido de mi entorno en la red social facebook. En esta publicación, se exponía la idea de que la afluencia de inmigrantes provoca el deterioro de sociedades europeas y advertía alarmantemente sobre la amenazadora acogida de refugiados que la UE, en concreto España, quiere hacer de los huidos por la guerra de Siria.
El post original que esta persona compartió en su muro proviene de la página de facebook Never Again Canada (con 56.365 seguidores), donde han publicado un video en que unos jóvenes atacaban violentamente a una pareja en lo que parece ser el pasillo de una estación de metro.
El texto que acompaña al video viene a situar los hechos en Francia y señala a los autores de la agresión de musulmanes e inmigrantes. Sin embargo algunos detalles no muy ocultos me hicieron desconfiar de la veracidad de lo que decía el texto, por mucho que ante un video aparentemente revelador, pueda hacer que lo creamos. Dentro del video aparece titulada la url de otra página de facebook llamada "SOS Racisme Anti-Blanc" que llama bastante la atención. Así que decidí comprobar cuanta verdad había en ese video. Entre otros detalles, no me encajaba la vestimenta de los jóvenes con el modo de vestir de personas inmigrantes o musulmanes que llegan a otro país de residencia, sino más bien el de jóvenes no inmigrantes ya bien nacidos en el país (es decir, tan franceses como otro cualquiera) donde quizás sí inmigraron parientes de una generación anterior, con mayor motivo para pensarlo, en Francia.



Tomé el texto (nada inocente) que acompañaba al video para averiguar más cosas sobre él aunque ya tuviese bastante prejuicio al integrar la palabra inmigrantes"immigrants attack an innocent couple in a french Subway station". Los resultados en el buscador fueron enlaces a páginas de facebook que han posteado el mismo video con el mismo texto, y en los siguientes resultados aparecen enlaces a periódicos con titulares parecidos pero que no hablaban sobre el mismo video ni sobre la misma noticia. El video del suceso no aparece publicado en ningún diario internacional con ese titular, sino que aparece en solo en páginas creadas en facebook. Por tanto, la primera sospecha se confirma, ya que esas páginas no juegan un papel de veracidad en información de nivel periodístico.


A continuación decido acudir al enlace original del video en la página Never Again Canada, para echar un vistazo a los comentarios que han dejado sobre ello y donde probablemente ya haya alguien contraargumentando la acusación que hacen desde la página. Esto es un ejercicio de contraste. No tardé ni 30 segundos en leer comentarios que niegan la versión la página y pone en entredicho el post: los hechos no son en Francia, sino en Estados Unidos, concretamente en Missouri.



Con estos comentarios me valgo ya de pleno para dudar del video, del autor del video editado y de los administradores de la página que lo publicaron.
En esta ocasión acudo a una nueva búsqueda del suceso pero con palabras diferentes para comprobar si lo que dice la versión del autor del comentario es cierta. Esta vez escribo "attack an innocent couple in missouri" en el buscador y sí localizo una noticia del diario británico DailyMail, es decir una fuente oficial, donde compruebo que sí hablan del mismo suceso y del mismo documento videográfico, recogido en 2014 por cámaras de seguridad.



La noticia relata que las imágenes que vemos en el video pertenecen de un suceso ocurrido en Agosto de 2014. Entonces confirmo la segunda sospecha: Ni era inmigrantes, ni eran musulmanes ni era en Francia. Eran unos niñatos hooligans en Springfield, Missouri, EEUU, que atacaron a una pareja a la que perseguían a la salida de un club. Aquí también confirmo otra cosa, que la página Never Again Canada miente, muy posiblemente con fines racistas. La página se describe así en contra de quienes 'odian a Israel y el antisemitismo', pero solo me han bastado tres minutos para desmentirla.

Volví al post que mi conocido de facebook había compartido y dejo un comentario con una respuesta escueta, pero que tumba el hilo de comentarios racistas que vengo leyendo. Ante la falsedad que les acabo de demostrar sobre el video se quedan sin argumento. Sin saber por dónde tirar, salen por los cerros de Úbeda y echan mano de "otros sucesos". Ya no quieren seguir comentando este.

Me contesta un tipo con un comentario de lo más curioso: "Mira el color de su piel por favor, tal vez así te des cuenta", "Solo veo un montón de negros(...)". No hace falta esforzarse mucho para saber que estoy hablando con un tipo con un claro discurso racista. Directamente desvía el tema que estábamos tratando, la veracidad del video que ya ha quedado desmentida, él se lleva el tema a su terreno y directamente me enlaza un video de otro suceso ocurrido en Benidorm en el que unos agentes de policía son agredidos durante una detención 'por unos moros', me dice. Me despierta interés pensar que si ante el video del post principal estaban equivocados, en esta ocasión también lo estarán. Accedo a ver el video, donde ni por el color de piel que él me sugiere tener en cuenta, ni por el acento de las voces de personas extranjeras que aparecen en el audio (podría ser perfectamente un lenguaje de los balcanes) parecen indicar que sean musulmanes (él los llama 'moros'). ¿Es necesario explicar que se puede ser musulmán sin ser inmigrante? Empieza a confundir términos y no veo claro qué el lo entienda si se lo explico.

Así que de nuevo busco la noticia en internet y la encuentro en varios medios, que reviso atentamente para comprobar que en los altercados hubiera ciertamente inmigrantes musulmanes. No hay rastro de ello, ni en los acontecimientos ni en las detenciones que posteriormente hizo la policía. Ocurrió el pasado mes de Abril en una zona de ocio de Benidorm, un ciudadano solicita a la policía por problemas con el portero de una discoteca a dónde quería entrar. El asunto se complica hasta que la policía detiene a este portero mientras sufren agresiones de los presentes con insultos y lanzamiento de botellas. Finalmente la policía acaba llevándose a dos porteros de la discoteca a comisaría. Nada que ver con la versión del tipo con el que discuto en facebook, ni hay testimonio de que los agresores fueran 'moros', ni tampoco acudió la policía a socorrer a su amigo portero al que habían dado una paliza, como me cuenta en su respuesta. Es falso, el tipo miente, se lo ha inventado, así de simple. Le enlazo la noticia dejándole de nuevo sin argumentos. Ya es la segunda vez que le demuestro que lo que dice es falso.


Finalmente, sin poder remediarlo, salta la liebre y saca el as que este tipo de personas con esta forma de pensar suelen usar como última frenada, vacío de discurso: "Pues nada, llévatelos a tu casa que seguro que te lo agradece toda España".

Yo lo haría encantado si él se llevase los libros a la suya.

A pesar de lo llamativo que resulta la debilidad de un racista a la hora de debatir y que acabo de redactar en este artículo, mi interés no se centra en la respuesta que puedas dar a este tipo de personas, sino más bien en cómo en las redes sociales se difunde una información con importantes carencias y lejos de los hechos probados.
Subordinados a conclusiones precipitadas ante informaciones de alta potencia visual como videos y sucumbidos a opiniones derivadas de la impresión emocional, con rapidez, sin lugar ni tiempo para digerirla ni procesarla e incluso dudar de ella, el pensamiento es impulsivo y muy sospechosamente inducido. Sin embargo podemos concedernos el derecho a dudar de esas fuentes sin ataduras, sin el complejo de tomarlo de una manera más lenta, diferente a la corriente de opiniones que vengan a acompañar esa información, sea video o fotografía. Se puede emplear tiempo, sí, dedicarte unos minutos breves para realizar averiguaciones muy sencillas como las que he puesto de ejemplo en este artículo, para ganar algo muy valioso, la verdad o en su defecto destrozar una mentira. ¿Os parece poco?.

Existen formas tan fáciles de hacer esto cómo empezar por sospechar lo que ves y/o de quien lo difunde, aunque esa capacidad de sospecha se fundamenta según lo QUÉ y CUANTO hayas visto en tu vida. Puedes tomar enunciados escritos y exponerlos en internet para contrastar si esas frases son así o las redactaron para manipular con intenciones perversas. Puedes comprobar fechas de los hechos, que en muchas ocasiones son equívocas y falsas. Puedes emplear tiempo en pensar cadenas de búsqueda adecuadas en buscadores para investigar más a fondo y descubrir una brecha que te lleve a otra en lugar de consumir esos minutos en 'indignarte' con la mentira que te acaban de plantar delante de tus narices. Incluso Google Images tiene una interesante herramienta que te permite subir imágenes (tomadas de una red social, por ejemplo) donde las compara con alto grado de similitud a otras existentes en la red y poder así comprobar el origen y/o autoría de ella para saber si es fiable o la usaron con unos planes completamente opuestos para las que fueron realizadas, o incluso descubrir que la fotografía que te pusieron por delante está recortada interesadamente, manipulada y descontextualizada. Y así un buen puñado de etcéteras.

Yo no soy periodista, aunque me guste el periodismo de rigor, ni soy investigador aunque me guste investigar si me están engañando. Buena parte de esa inquietud se la debo entre otros a periodistas como Pascual Serrano y a una buena parte de pensadores, investigadores, escritores y personas con un exigente grado crítica sobre el tsunami de información y desinformación que recibimos y a quienes sigo a través de Twitter y otros medios.
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