• Crónica de una muerte anunciada

    Dudo que los familiares de todos y cada uno de los soldados americanos muertos usados para luchar contra el terrorismo celebren el dia en que Obama anunció que habían matado a Bin Laden [...]

  • Cargas en la noche

    Allí permanecimos sin retirada durante mas de una hora, pero sin agresividad. Las manifestaciones tienen que empezar a tensar un poco más esta historia, si no, son ellos los que nos comen el terreno [...]

  • Un futuro incierto

    El individualismo temprano inculcado con sigilo se convertía en la disciplina más severa, disfrazada y cometida en la edades de la infancia relegando la comunión natural de los seres por una pulcra pretensión oculta de eliminar el pensamiento alterno [...]

  • Oda a Enrique Morente

    Transformado en eco, continuas navegando el barco alhambresco, deslizándote con ese paso tranquilo desdibujas paredes labradas laberínticas que hacen oscilar tu verbo como silva el viento en dunas del desierto [...]

domingo, junio 15, 2014


El programita de El Jefe Infiltrado (más trucado que el serrucho de David Copperfield) me viene tocando los imperiales sobremanera desde que fugazmente me he rebajado a dedicarle minutos como espectador. Con esa apariencia de buenagentismo que derrocha, se están transmitiendo unos códigos de aceptación y convivencia con este indignante estado del malestar laboral, que llevan a que sedimentemos situaciones residuosas que no tenemos por qué aceptar con sentimentalismos de tipo "doygraciasalosdioses".
Primero comprueban el grado del buen hacer de los empleados, lo aliñan generando buenrollismo y otras situaciones chisposas. 
Luego les dan la sorpresa: Soy tu puto jefe. Y entonces entra el juego el veredicto: "Soy tu jefe, he visto como trabajas y no lo sabías. Ahora de repente te doy la sorpresa, así tú te sientes impactado y asumes una posición de inferioridad porque aparece en ti una sensación de inseguridad y temor a una bronca, un expediente o un despido". Se produce en ese momento esa separación entre el que manda y el que obedece, y cada uno se coloca en su escalón. 
La receta es fantástica, normalmente el empleado tiene problemas de familia, lleva muchos años trabajando duramente y otras cotidianas historias. Un escenario idóneo para que al jefe, si se le antoja, le corrija con algunas pequeñas y educadas llamadas de atención (así parecerá un jefe benevolente), a continuación arrojarle algún piropo (como el de que sencillamente el empleado cumple con su trabajo) para después regalarle un curso de idiomas o una ayuda económica, o un viaje, o lo que me parece aún más preocupante: Un contrato indefinido, hacerle fijo en la empresa, vamos (y entonces tu jefe es Dios).

Para que haya una cámara delante, la productora ha soltado una suculenta cifra económica a dicha empresa. Por eso hay fondo para pagar el curso, el viajecito y lo que se tercie. 
Que te hagan un contrato fijo en ese instante, es para preguntarse ¿por qué no has sido empleado fijo hasta ahora si has cumplido con lo establecido en la ley para haber accedido antes a ello? 
Toda una clase trabajadora con derechos y convenios que parecen credos y avemarías, cuando tu jefe, el iluminado te pone la mano en el hombro y te regala TU DERECHO (Ay!, que me ha regalado mi derecho...).

Y entonces el empleado llora. Llora porque se le viene al filo del orgullo un tremendo flashback de todos los años que lleva trabajando desde su juventud, lo que ha tenido que luchar para conseguir algo así, y se emociona, se conmueve, y entonces dice "gracias.., de verdad.. gracias" entrecortadas. 

Están plantándonos en toda la pantalla situaciones con las que quieren que nos sintamos identificados, que seamos esos empleados, que seamos esas personas que trabajan mucho para tener un salario raspadamente mínimo e interprofesional y algún día ser premiado con lo que en realidad es el contrato de lo decente. Quieren que seas ese empleado para que te emociones cuando tu jefe venga a regalarte un contrato fijo, que sin usar ningún traductor de google quiere decir: que lo aceptes, como buena costumbre española, que "la cosa está muy mal", que "madre mía que suerte tengo que mi jefe me ha hecho indefinido", que "cojas todo lo bueno que tu jefe te pueda ofrecer porque otros no tienen nada", que "te sientas agradecido" y que la cosa está muy mal, y está muy mal...

De tanto vivir con el "que la cosa está muy mal", hemos acabado por convencernos con "no lo cambiaremos nunca".

Esto es lo que alimenta el "sálvesequienpueda", lo que alimenta que la clase trabajadora se divida y deje de ser una lucha unida para forjar así la igualdad de todos, hacen que desconozcan su poder de reclamo de los derechos hasta lo más universal y humanamente exigible que nos permitan los establecidos derechos humanos, trabajo digno para todos. Consiguen que el trabajador asuma una posición estándar más restringida y mermada viendo el canallesco entorno laboral que hay ahí fuera, de lo que realmente le pertenece de cara a lo que estamos legitimizados a reivindicar como trabajadores portadores de dignidad
A fin de cuentas es, hagamos que los trabajadores se sientan acomodados en esta mierda de panorama laboral, y afortunados cuando les llegue su derecho al trabajo con este papel que tengo en la mano (cuando yo los toque con mi varita mágica), porque así estarán mucho más propensos no solo a someterse a los párrafos sino a ver como milagro con ojos lagrimosos de fortuna la oportunidad que yo les brindo pero que siempre estuvo en sus poderes el lucharlo.

Sentados en nuestros sofás vemos un programa aparentemente suave, sorpresivo por la idea novedosa de la infiltración y la expectación de las caras cuando reaccionen. Sientes una arruguita en el corazón cuando los ves llorar y la alegría cuando sabes el premio que les acaban de dar, que algunas veces es incluso seguir y conservar en el puesto
Esta es la lectura que se le da a un programa sin más, no seas paranóico, no es para tanto...
¿Que no sea paranoico? No seas tu el memo. Pensabas que el derrumbe de la clase trabajadora iba a quedar aplastado por el nuevo orden mundial del capital con la violenta hecatombe de un tsunami. Pero no, viene por mareas, como los océanos que suben cada vez más, centímetro a centímetro, año tras año, suavemente, como un programa de televisión semanal. Así es como nos van domando, acostumbrándonos mansamente, poquito a poco.

miércoles, marzo 05, 2014

Carta abierta con sarcasmo de un supuesto profesor a El Juli

Esta es la carta abierta escrita por un "supuesto profesor" que a través de la red social Facebook ha expresado su reacción con sarcasmo ante el reciente nombramiento del torero El Juli como profesor de Universidad, quien empezará a impartir clases de Cultura Taurina así como métodos de motivación, según un artículo publicado en el diario El Mundo el pasado mes de Febrero. 


Carta abierta a El Juli

Te escribo estas líneas, Juli, para manifestarte en primer lugar mi enhorabuena por tu nombramiento como profesor de universidad. Leo en los medios que varias universidades (entre ellas la Complutense, la Camilo José Cela, la de Málaga y de Salamanca), se disputan el honor de contar contigo como docente. Al parecer, vas a impartir ni más ni menos que 2 asignaturas, "Cultura Taurina" y "Métodos de motivar a los estudiantes". Déjame transmitirte, en segundo lugar, mi más sincera admiración. No puedo dejar de asombrarme ante tu capacidad de trabajo y sacrificio, la cual intuyo será titánica.

Me explico: desconozco cuáles son con exactitud los méritos que te han llevado a obtener tan merecido galardón. He tratado de documentarme acerca de tu currículum y tus méritos académicos, sin éxito por desgracia. Ignoro si terminaste la educación secundaria, y en caso afirmativo, si lo hiciste con buenas notas o con un aprobado raspado. Ni siquiera he podido encontrar cuál es tu libro, tu cuadro, tu película o tu ópera favoritos. De modo que debo medir tu éxito profesional por comparación con un pobre investigador como yo. Verás, a mis 33 años, sin hijos y sin apenas vida privada, dedicado casi integramente a la vida universitaria, me ha costado llegar a obtener un puesto de simple profesor ayudante (para que me comprendas, apenas el escalafón más bajo de la carrera universitaria), por citar a un hombre más sabio que yo, "sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor". 

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Cuento en mi haber con 15 artículos publicados, otras tantas conferencias, estancias en el extranjero, docencia en secundaria, docencia universitaria en España y Francia. Fui premio extraordinario de licenciatura; recibí una beca de mi universidad para iniciar mis estudios de doctorado; tengo un Máster, un Certificado de Aptitud Pedagógica, el Diploma de Estudios Avanzados. Hablo 5 idiomas. Tuve la inmensa fortuna de recibir una cotizada beca FPU del Ministerio de Educación compitiendo a nivel nacional, porque no habría podido financiarme los estudios con el dinero de mi familia ni habría podido trabajar y estudiar en serio al tiempo. No soy tan bueno como para haber escrito un libro aún, y estoy terminando la tesis; te lo cuento para que no pienses que soy un lumbreras o que me tiro el rollo, porque hay gente por ahí con menos suerte que yo, que con un CV mucho más impresionante que el mío y con la tesis publicada, está pudriéndose en el paro hoy o se ha visto obligado a emigrar lejos para encontrar algo en lo que trabajar. 

Así que no puedo ni siquiera comenzar a imaginarme cómo lo habrás tenido que pasar tú, mi idolatrado Juli, para conseguir ese puesto de profesor universitario: es obvio que leerás más de uno dos libros al día, publicarás más de 5 o 6 artículos al año (a buen seguro, en las revistas con índice de impacto más elevado en tu campo, sea éste cual sea), hablarás más de 7 idiomas, tendrás ya al menos 2 doctorados y una extensa experiencia docente a tus espaldas... Y todo esto, claro, compaginándolo a tiempo completo con tu carrera de torero (sobre la cual si he podido documentarme ampliamente y al parecer es tan fulgurante y espectacular como tu esotérica carrera investigadora, aunque más laureada, claro). En definitiva, no sólo eres un torero magnífico, sino también un investigador digno de figurar en los anales de la historia. El verdadero hombre del Renacimiento, el siglo XXI, vaya. Miguel Ángel, Leonardo, Donatello, Rafael (te sonarán por las tortugas Ninja, o bien por tus (a ciencia cierta) amplios y sólidos conocimientos de arte renacentista, ya que darás clases de Arte) son meros aficionados a tu lado, Juli.

Verás tengo un amigo malicioso que me responde, cuando le narro emocionado el valor de tus hazañas épicas (tanto en el campo intelectual como en el ruedo), que en realidad no tiene tanto mérito. Me dice éste amigo repelente e inculto que matar a un animal semi-inteligente y tan primario como un toro no tiene tanto mérito ni requiere tanto valor como parece, cuando estás asistido por otras personas y cuando tienes a tu disposición herramientas como una muleta, capotes, banderillas, lanzas, burladeros, un estoque. Insinúa, el muy ladino, que más que coraje, se requiere cierto sadismo para ser capaz de ver en directo el sufrimiento y la tortura gratuitos de un ser vivo y gozar con tal imagen, pero que se necesita ya de un psicópata diagnosticado para además ser el causante inmediato de tal sufrimiento y no solo avergonzarse de ello, sino exhibirse con orgullo en su condición de torturador. Añade, incluso, el torticero, que tratar de camuflar una tortura tan aberrante bajo el nombre bastardo de "arte", implica ser un espantoso analfabeto e ignorar completamente qué significa crear algo realmente artístico. Me replica el malandrín, que aquellos que consideran "arte" al toreo, deberían echar un vistazo alguna vez en su vida a las Venus de Boticelli, para vislumbrar, aunque fuese de reojo, algo verdaderamente artístico, antes de colgar la etiqueta de arte a un fulano con un trapo rojo en las manos o con un balón de fútbol en los pies. Y finaliza, sarcástico, con que ansía visitar algún "Museo de la ablación" en África, puesto que es una "tradición" que requiere de un talento y destreza sin igual y que debería celebrarse, en lugar de condenarla como barbarie en tiempos pretéritos. No hay forma de iluminar a este díscolo amigo mío: cuando le hablo de cómo os jugáis las vida los torero-investigadores como tú, me argumenta que más valor requiere subir a un andamio, puesto que mueren muchos más obreros por la precaria seguridad laboral, y que no ganan ni la mitad de la mitad de la mitad de un torero. Será cínico! No se da cuenta de que mueren más obreros porque hay más obreros que toreros hoy día. 


Ahí queda, pues, mi admiración patente: me quito el sombrero (ya que no puedo quitarme la montera, como tú) ante ti, Juli, ya que a tus 31 años impartes el doble de asignaturas que yo. Pero no temas, se trata de una admiración noble, de una envidia sana; que nace del deseo de mejorar para emularte en tu gloria. Envidio, por ejemplo, tu prosa, limpia y refinada, cuando te oigo pronunciar (en una entrevista colgada en Youtube: http://www.youtube.com/watch?v=aH5kV9knMKw#t=01m37s ) frases tan elocuentes como: 
"En tu vida normal pues estás afectao por muchas... cosas, ¿no? Por la educación, por la sociedad, por las circunstancias... pero cuando toreas, hum... prácticamente no hay nada, ¿no? estás salvaje, ¿eh? Esa forma de torear salvaje, que a mí, pues me llena, y es tu estado natural de verdad, ¿no?, cuando eres lo que es, cuando tú te expresas lo que sientes de verdad. La gente puede cosiderar un torero técnico, un torero capaz. Pero yo lo que más... hum... me ha llenao es cuando me he expresao, cuando me he expresao. A mi manera, que, que cada uno tenemos nuestra forma, ¿no? Pero cuando me he expresao es cuando mejor me siento." 

Ah, qué ecos ortega-gassetianos cuando hablas de "las circunstancias", qué concepción tan fina del contrato social rousseauniano, cuando hablas de cómo la sociedad "nos tiene afectados" y del estado natural "salvaje". Qué alusión al nihilismo existencial sartriano y heideggeriano cuando hablas del vacío existencial que sólo puede ser colmado por un proyecto del ser para si mismo, y que guiño al arte de Munch, Kandinski o Chagall cuando pronuncias ese "mespresao, mespresao": expresionismo en estado puro, Maestro. Todo ello aderezado con una humildad socrático-carestiana, al puntuar el discurso con hábiles marcas de modestia y duda metódica, bajo la forma de esos "¿no?" y apostando por el relativismo y la multiculturalidad con tu "con uno tenemos nuestra forma". Juli, mi admiración por ti es total cuando deconstruyes la gramática con pinceladas de rebelión postmodernas, rompiendo reglas básicas "pero yo lo que más me gusta" o "cuando eres lo que es". Sin lugar a dudas, tus alumnos se beneficiarán ampliamente de esa destreza con la lengua, que deja en pañales tu habilidad con la muleta. Tu pluma tiene más fuerza que tu estoque, Maestro.

Siento genuina curiosidad por saber cuántas horas has dedicado a confeccionar el programa de tus asignaturas, qué objetivos tienen (y en qué medida son transversales); qué contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales has contemplado; qué crédito didáctico vas a emplear, de qué técnicas psicológicas te valdrás para abordar la motivación (¿usarás la psicología cognitiva, el conductismo, el neopositivismo...?) y cómo has elaborado la lista de la selecta bibliografía que ofrecerás a tus alumnos para contribuir de singular manera en su precaria formación. 

Sin duda, Juli, haces honor a tu segunda profesión de torero (la primera y primaria es ya, me atrevería a decir, la de docente), pues coges el toro por los cuernos cuando titulas tus asignaturas "Cultura taurina" y "Métodos para motivar a los estudiantes". Es obvio que recurrirás a los teóricos del arte como Platón, Aristóteles, Giordano Bruno, Diderot, Goethe o Duchamp, para tender los puentes necesarios que unen de manera indisoluble e intrínseca "toreo" y "cultura". Alguien con vastísimos conocimientos de cultura y de arte como tú, que te dedicas profesionalmente a ello, no encontrará dificultad alguna para definir algo tan simple como el concepto "arte" y relacionarlo con la actividad manual "toreo". 

Algo más de inquietud me causa, no obstante, tu segunda asignatura, "Métodos para motivar a los estudiantes": pudiera pensarse que el título tiende a los abstracto, a la divagación espuria, ya que toda motivación, per se, requiere un objetivo de la misma, y sobre ¿qué vamos a motivar a los estudiantes de educación superior hoy día? ¿Sobre cómo hacer las maletas para irse al extranjero a buscar un trabajo ya que las alternativas (de eso tú si que sabes, Maestro) a morirse de hambre son hacerse político corrupto o tertuliano descerebrado? Gracias, Juli, por ser un ejemplo viviente de cómo existen otras opciones realistas y nada estereotipadas, como compaginar la difícil tarea de torero con las más ardua aún, trayectoria de investigador universitario. 

No hay nada, pues, que temer, porque desde luego, no creo posible que exista ningún joven ahí fuera mucho más preparado que tú para ese puesto, ni nadie que lo necesite más que tú (se ve que lo estás pasando mal y que este puesto es merecida recompensa a tus ímprobos esfuerzos). Es esguro que dormirás con toda la tranquilidad sabiendo que nadie mejor que tú para recibir dinero público a cambio de publicitar nuestra tradición más importante y más valiosa, de la que todos los españoles estamos tan orgullosos y que no responde a ningún tópico bochornoso y trasnochado. 
Olé.

Firmado: Nano, profesor ayudante y ferviente admirador.



Por otro lado, este es el video promocional de El Juli en su nueva faceta en la Universidad.

lunes, febrero 24, 2014

No, a mí Évole no me la ha colado

Pues a mí no me la ha colado.

Que no me haya parecido una buena idea que Jordi Évole emitiese un falso documental sobre el 23F no quita que me guste que las cosas haya que tomárselas a veces con humor. Faltaría más.

Después de semanas creando tanta expectación, yo no me esperaba nada de este reportaje, no. No me esperaba nada de un documental con una versión no oficial del 23F con licencia para emitirse en una canal televisivo cuyo propietario, el señor Jose Manuel Lara, amigo de su majestad el Rey, y habiendo declarado publicamente que "el Rey tiene credibilidad para el resto de su vida", diese permiso para emitirlo a su hijo prodigio, Évole, un diamante en niveles de audiencia.

Tampoco me inquietaba nada si no se secuestraba ese hipotético reportaje contando realmente argumentos que pusiesen la versión oficial del golpe de estado contra la pared, ni a su majestad haciendo las maletas. Me siento plenamente seguro de que jamás saldrá la verdad en un medio amigo del estamento Real. No, no se iba a contar nada nuevo, al menos si era con el rigor de la seriedad.

Eran motivos suficientes para no esperar la verdad, por mucho que gusten los reportajes de Evole.
Mientras media España era troleada con el documental, Jose Manuel Lara hacía pompitas de jabón en un baño de audiencia. Y yo, estaba tan tranquilo como él.
Y no es que yo sea un listo. Precisamente por eso, me extraña que con razones tan obvias tanta gente estaba creyéndose lo más increíble durante esa hora de la noche.



Desde los primeros minutos, ya se estaba empezando a plantear que el Rey formaba parte del plan salvador del falso golpe. Es más, él es quien daba el visto bueno. No era muy complicado saber que el reportaje de Évole iba a ser otro que le dejaba a su majestad el papel más importante de la heroicidad de los hechos. Por tanto había razones bien tempranas para saber ya que, aún no esperando que lo de Évole era una broma, era un reportaje que no nos contaría la verdad. Era demasiado explícito para ser emitido en televisión, así de fácil. El Rey, directamente situado en el marco de la democracia salvadora, él, el heredero del poder del estado elegido antidemocráticamente justo en la dictadura anterior, por los terroristas franquistas (que por cierto ya va siendo hora de jamás se separen estas dos palabras).

Ya lo comentaba en mi twitter en los primeros minutos, NO ME CREO NADA. Partícipes de un montaje político callados hasta el día de hoy? Jose Luis Garci por medio? Hombre, por favor. Vale, desde el punto de vista cinéfilo, muy bien, una buena trama. Pero este Salvados de qué va? Lo dicho, no me creo nada. Y así fue. Troleada total.

Respecto al malestar provocado por Évole y sus explicaciones colgadas en internet minutos después, ok. Ha sido un experimento. Pero eso no sigue la línea periodística de Salvados, sobre todo si está tratando de ganarse la credibilidad Domingo tras Domingo. "No nos olvidemos que Jordi es humorista", ok, pero en Salvados no hace de humorista. Y sobre todo, el 23F, que podría ser el afianzamiento que acreditase la Transición (o mejor dicho Transacción), ambas, son estafas político-democráticas del mismo calibre, o incluso mayor que todo el resto de asuntos tratados en todos los programas de Salvados, y por ello, creo que no merecía menor seriedad.
Para mí ha sido un reportaje desafortunado, y una oportunidad perdida. Rezo (en sentido vulgar) para que esto no ayude a desacreditar cualquier intento de explicar otra versión no oficial del 23F, de la que en adelante se nos podrán burlar en la cara argumentándonos cosas como "ah sí, como el montaje de Jordi Évole".
Comprendo las intenciones de Évole, pero en mi opinión no ha medido bien la seriedad del asunto que trataba.

Y también entiendo las comparaciones con Orson Welles, pero Orson hablaba de seres extraterrestres venidos del espacio.
En el 23F también había señores de verde, sí, ya lo sé, pero hablamos de un hecho que sí nos colaron auténticamente a todos, una Transición con tan poco crédito como que el poderoso sigue ahí y no lo mueve nadie, delante de nuestras narices sin haber sido elegido por procesos comunes y democráticos.

jueves, julio 25, 2013

La tragedia de Santiago y el mercado de la información

No tenía mucho que decir ni añadir acerca de lo ocurrido en Santiago de Compostela, pero viendo el desliz que toman los medios y las conclusiones resbaladizas que pueden tomar muchos lectores y espectadores, digo.

La solidaridad y el encomiable voluntariado demostrado por la población en el momento trágico que se ha vivido esta semana, se ve pudorosamente contrarrestada por el gusto por el sensacionalismo melodramático que parte de muchos medios de información, que al final también son constituidos por individuos, como todos. Existe el derecho a la información, pero la insaciable manera de repetir y repetir imágenes y más imágenes no es más que interés del regocijo de las leyes de la audiencia. Las catástrofes se tratan informativamente, no se machacan como lo están haciendo. He visto escenas repetidas en bucle, minireportajes repetidos cuarenta veces, con frases redactadas que rozan lo patético y con música de fondo que podían haberse ahorrado.


El dolor y la rabia juegan muy malas pasadas a los sentimientos de incluso los que no tienen ni conocidos ni familiares entre las víctimas.

Me parece canallesco los adelantamientos que se toman los medios cuando van incluso a buscar el perfil de facebook de un maquinista presuntamente imputado (no detenido) para mostrar momentos de su jornada laboral donde conduce un tren a gran velocidad. Los medios muy hábilmente no le acusan, pero si le señalan y prácticamente le dejan a la deriva de la opinión pública como quien vacila imprudentemente de la velocidad a la que conduce el tren. Este maquinista mostraba en facebook una fotografía que marcaba la velocidad de 200km/h a la que conducía un tranvía hará cosa de un año. Esta velocidad no es una imprudencia aunque desate la ira de los sensibles, esta velocidad es la estipulada por RENFE (la empresa para la que trabaja) para trenes de velocidad alta, no por un maquinista loco, por tanto, no existe nada anormal en ello por mucho que pretendan los medios en insinuar con su noticias de 'investigación' y por mucho que escueza y dañe a los afectados de este drama.

Si este maquinista conducía a una velocidad no permitida en un tramo concreto del viaje, QUE SE INVESTIGUE, porque si no se investiga, no se sabrá si fue fallo humano, fallo de la tecnología, fallo de la infraestructura, de mantenimiento, de mecánica o de lo que sea. Pero lo que no pueden hacer los medios es buscar a la desesperada la cabeza del presunto culpable en quién volcar la rabia sangrante de los que han perdido a su ser querido, sin tener siquiera a estas horas tan tempranas acceso a la investigación que se está haciendo.


No pueden hacer esto porque NO saben la verdad.


No pueden hacer esto porque nadie lo merece cuando se han saltado el juicio justo.


No pueden hacer esto porque, aún se demuestre que este trabajador es responsable de esta tragedia , no es un indeseable por haber viajado hace un año en su jornada habitual a una velocidad permitida y exigida por su empresa ni por publicar una foto que testimonie su labor. No pueden hacer esto porque no puede adjudicar un fatal error sin demostrar a una acción laboral pasada de tiempo.


No pueden hacerlo porque es caer en el mismo error en que caemos a menudo sobre los juicios mediáticos.


No pueden hacerlo porque cuando ocurrió el desastre en el metro de Valencia también se acusó al maquinista, y desde que cierto periodista español de prestigio mediático emitió un reportaje hace escasos meses, la causa judicial está por abrirse de nuevo y pudiéndose demostrar una verdad tapada.


No pueden hacer esto, no porque yo sepa que el maquinista es inocente o culpable, responsable o chivo expiatorio. No pueden hacer esto porque el PERIODISMO mediático es falso y me insultan, me insultan a mi y a todos vosotros como ciudadanos, porque nos toman por consumidores del mercado de la información, y cuando hablamos de mercado ya sabemos que lo que ellos necesitan es que les salga rentable, y para que los negocios sean rentables se hacen cosas poco éticas sobre todo si se trata del ámbito audiovisual.


No pueden hacerlo porque estoy harto de que la información me la manejen para conducir mis sensaciones.


No pueden hacerlo porque ya estoy leyendo salvajadas en redes sociales contra el maquinista sin que la investigación haya esclarecido si el fallo fue exclusivo de él o son claves otros factores mecánicos que no funcionaron, y que podría dar a lugar a otros responsables.


No pueden hacerlo porque es perverso inducir la descarga del odio contra una persona que podría ser inocente, otra vez el juicio mediático.


No pueden hacerlo porque la ética de la información no es esa. La de este país parece más barata de la cuenta.

Paciencia, investigación, y firmeza ante la información que pretende contaminarnos y que no reflexionemos más allá de la primera lectura.
Mis máximas condolencias con las víctimas, los familiares, los amigos y gracias a los que ayudaron porque me han hecho sentirme orgulloso de ver que merece la pena vivir y luchar con gente así a nuestra vera.